Cuando se trabaja con procesos de alta temperatura o se realiza un ensamblaje de precisión, los materiales poco fiables pueden provocar la interrupción de la producción, una menor productividad y un retrabajo adicional. Los metales y los plásticos de ingeniería suelen deformarse, agrietarse o perder aislamiento tras repetidos ciclos térmicos, limpiezas agresivas o bajo alto voltaje.
Es aquí donde el nitruro de boro (BN) cobra protagonismo. ¿Por qué? Soporta el calor, actúa como un aislante sólido y resiste muchos productos químicos, por lo que es una excelente opción para soportes, elementos de posicionamiento y aislamiento eléctrico.
– Excelente resistencia al choque térmico

Aplicaciones:
– Soportes y fijaciones para hornos: mantienen estables las obleas, cerámicas y piezas durante la sinterización o el recocido, garantizando así la repetibilidad del proceso.
– Fijaciones de ensamblaje y componentes de aislamiento eléctrico: posicionan las piezas y evitan cortocircuitos en módulos de alta potencia.
– Resistencia química: resiste mejor que muchos plásticos ante la exposición a fundentes, disolventes y productos químicos de limpieza.
La personalización es fundamental: la densidad, el acabado superficial y la geometría influyen en el rendimiento. Ajustando el material o el proceso, se pueden obtener componentes BN que cumplen con tolerancias estrictas y especificaciones eléctricas, desde pines estándar hasta accesorios con formas personalizadas.
Si la fiabilidad y la consistencia en el rendimiento son importantes, especialmente en condiciones de calor o donde se requiere aislamiento, vale la pena probar BN.